Alegrarse por los triunfos ajenos.
Alejarse por los triunfos.
Alegrarse:
cada vez hay menos motivos,
pero hay.
Gracias por los motivos, entonces.
Escribo cuando me falta el aire, cuando olvido cómo respirar.
Tiempos en que la vida es menos vida,
vida que duele de tan vida.
Tiempos que golpean sin piedad,
golpes impíos que aruñan el corazón roto,
Tiempos que dejan a todos atrás y apenas,
entre penas viejas que son siempre nuevas,
entre penas nuevas que se sienten viejas,
dejan que me lama las heridas.
En infinitivo, infinito: extrañar.
No hay día en que no te piense, no hay risa o llanto en que no me hagas falta…
Confieso que ya la vida me pesa menos, que he reaprendido a respirar (aunque cada tanto se me olvida de nuevo), pero el tiempo sin ti es un destiempo constante, cortante, cobarde, confuso, combustible.
Conjugado, infinito igual: te extraño siempre, ma.