En infinitivo, infinito: extrañar.
No hay día en que no te piense, no hay risa o llanto en que no me hagas falta…
Confieso que ya la vida me pesa menos, que he reaprendido a respirar (aunque cada tanto se me olvida de nuevo), pero el tiempo sin ti es un destiempo constante, cortante, cobarde, confuso, combustible.
Conjugado, infinito igual: te extraño siempre, ma.